Ir al contenido principal

Inadvertencia

Tras el cordón que nos separa se encuentra tu voz.  Respiro y me consuelo en el milagro de escucharte. Mis oídos se deleitan con la idea de tenerte y si cerrara mis ojos juro que mis manos ya te tocan. Pero tu ni te enteras.

Mas que cantarte, entono la poesía de mis sentimientos por ti, mi nostalgia se vale de un cuento y por él te digo de mis penas, te digo cuanto anhelo tu silencio cerca del mío, cuanto ansío recostarme del borde de tu silueta; te cuento y te canto lo que siento. Pero tu ni te enteras.

Tu sonrisa es una puerta a miles de sueños que ya van haciendo círculos en mi memoria. Por ella entran mis esperanzas de darte lo mejor que he guardado.  Se han hecho mías esas finas líneas que acompañan tu expresión, conozco cada una de ellas y a todas les hice una canción.  Pero tu ni te enteras.

Me has acompañado muchas noches.  Hay un hueco con tu nombre en mi almohada. Te he pensado con la insistencia de los que aman, de los que esperan. Tu aliento me ha despertado muchas veces y no imaginas qué se siente despertar y sorprenderme con tu ausencia.  Te he sentido, tanto te he sentido.  Pero tu ni te enteras.

Y este momento, mientras tejo estas líneas, cierro mis ojos y te veo; tu sonrisa me recibe; tu mirada me cuenta y me dice lo que se: que tu ni te enteras.

Entradas más populares de este blog

Antes de amarte...

Antes de amarte, déjame contarte de mis espinas, como adornan mis esquinas y me hieren todavía; pero también tengo rosas.  Si te acercas solo un poco podrás ver que soy hermosa solo que no lo sabía.  
Antes de amarte, déjame mostrarte mis demonios,  mis motivos y mis incordios.   Quiero que veas mis sueños, mis dolores, mis anhelos. Que sepas que yo he llorado,  pero igual se de alegrías.  Que sé de la lejanía, de la distancia que empapa,  de la comezón del alma cuando sola se imagina.
Que he sorprendido las noches bañándome en un recuerdo de algo que yo pensé cierto,  pero me quedé colgada, con mi alma enamorada sin saber lo que ocurría.   La mentira se metía lentamente por mis huesos y la ilusión escupía en mi cara sus deseos.
Quiero contarte que amo,  que suspiro y que aún espero. Que mi cuerpo tiene frío y por dentro prende fuego.   Antes de amarte te cuento, porque quiero que te enteres que padezco de la ausencia de un amor que no es presencia,  y tú que ahora te asomas, pienso quizá no comprendas.
Que no …

Escribir

Quienes escribimos tenemos el alma hecha de papel, letras, tinta, lápices; todo ello mezclado con sangre, dolor, alegría, sentimiento, recuerdos, sueños, ilusiones... Perfectamente unido en una alquimia sin defecto. A veces quieta y en orden. Otras, produciendo espantosos sismos de angustia y reclamo. El lector no siempre imagina el rastro de gotas que evidencia tal temblor del alma. Ese temblor que supura sal y azúcar. Quizá ni sospecha qué hay tras cada letra, en las esquinas de un párrafo y la muerte que supone el punto y final de un poema.
Cada texto es un nacer y un morir. Un sobrevivir constante en este ensayo de existencia. Una apuesta a permanecer en la necedad de lo posible. Eso es escribir.... Y perdonen la soberbia de siquiera pensar de qué están hechas vuestras almas, estimados amigos de las letras. Puede ser mi soledad la que me hace dar por cierto tal suerte de cosas. La culpa no es mía, pues, sino de ella. Mi amiga, la soledad. Cariños, Gnosis

Sonrisa mentira

Mi sonrisa, de cuarzo y granito, era cuajada y pesada.
Se extendía de izquierda a derecha, haragana y con pocas ganas de ser. Con sus manos de renacuajo, se sostuvo de mi boca y se instaló en mis labios, pretendiendo engañar al semejante que observaba en mi esquina.

Mi sonrisa, antes de amarillo robusto, ahora era color cristal,
y al intentar ser en ella lo que en verdad no soy, se fragmentó sobre mi barbilla, y miles de trozos se esparcieron por mi regazo, distribuyendo a pares el aburrimiento de mi desdicha.

Ya no tenía por qué sonreír más. Ya la máscara había sido descubierta. No más sonrisas para mí, ni para el semejante de la esquina.


©Derechos Reservados Gnosis Rivera.-