Ir al contenido principal

Yo la amé...





¿Qué sabes tú de mi amor?
¿acaso le besaste los labios..?
¿sucumbiste al tacto de sus dedos...?
¿fuiste tú quien murió una y mil veces en ella, para luego volver a nacer?

No.. no sabes nada!
No puedes juzgar mi amor por ella
no sin haberla amado como yo la amé.

¿Acaso sabes lo que es perderse en el negro de sus ojos?
¿Te imaginas el sabor de su saliva....
el olor de su sudor o el susurro de sus promesas en mi oido?

¿Llegaste a domir sobre sus pechos....pudiste sentir su aroma de mujer?
¿Le viste sonreir... has gozado sus carcajadas
o secaste sus lágrimas?

No! nunca lo hiciste....no puedes saber nada!

¿Te volviste su rezo diario, su credo, su pecado?

Su credo fui yo, a mi me amó y solo yo la amé; 
me llenó el cuerpo de promesas.
Sembré en su vientre moreno mis ternuras y anhelos
Yo decanté su saliva, alborté sus sueños y les cambié el orden
La hice sonreir más de quinientas veces
y su sudor calmó mi sed otras quinientas.....

Yo padecí del negro de sus ojos, 
Enfermé del aroma de sus rizos azabache.

.....no puedes juzgarme por mi amor por ella
no sin haberla amado como yo la amé.


Entradas más populares de este blog

Comida y masturbación

En ocasiones, comer sin compañía es como masturbarse. Con ingenuidad les pidoque no se estacionen en la palabra masturbación y se abran, sin prejuicios, a lo que quiero significar. 

Verán, tienes todos esos ingredientes maravillosos sobre tu mesa en la cocina. En tu tabla de abedul, has dispuesto filete de pechuga de pollo y le espolvoreas pimienta y sal, un maravilloso matrimonio de cocina que hasta tiene su propio verbo: salpimentar. Te sientes creativo y te atreves con un poco de albahaca seca. La estancia huele divino, porque has puesto a hervir dos papas y agregaste dos hojas de laurel, entonces la magia se ha esparcido por todos lados. Te vas directo al frutero y sacas un tomate pequeño -total, es solo para ti-.Te encanta ver como el cuchillo se clava en la pulpa jugosa y roja del tomate que, sometido al filo de la hoja, despide todos sus jugos. Si eres amante de los cuchillos, como yo, admirarás la maravilla de un corte limpio, tantocomo el imponente sabor de la rúcula.
En fin, …

Otra cara de la depresión

Tal y como he publicado en Wall Street International Magazine

Padezco de depresión. No puedo afirmar que nací con ella, pero sí sé que desde pequeña vivo días de intensa tristeza y desesperanza. Me considero una mujer exitosa, y lo soy; hasta hoy he acumulado logros que me hacen sentir valiosa e importante. He vivido momentos de plenitud y felicidad, generalmente tengo mucha vitalidad y energía. Si me miras, verás a una persona absolutamente normal, con brillo en la mirada, sociable, que sonríe y está presta para conversar y hacer bromas. Pero siempre la depresión ha estado ahí, rondándome cerca. Apenas descansa por tiempos, para regresar vigorosa. Muchos dicen que soy hermosa, atractiva e interesante. No solía prestarle atención a mi apariencia porque la verdad es que nunca me gusté mucho. De un lustro a la fecha es que empecé a reconocerme en ese terreno; antes me concebí de lo más corriente, alguien que no llamaba mucho la atención. Hay días en que despierto y me siento lo más insípi…

A nadie

¿Para quién van mis letras, mis poemas, mis versos?  Yo no tengo la respuesta.  Creo que soy poseída, soy apenas un canal... estas manos no son más mías. Estas letras no son tuyas, ni de él, o de aquel.  Anduve.  Anduve por todas partes, incluso por zonas nuevas, y solo era la fantasía de mujer que por momentos me habita. Hoy todo ha quedado en sueño.  Un propósito con manchas de futuro inconcluso. El cigoto de un sueño que nunca pensó ser proyecto. Y te escribo, y al mismo tiempo no lo hago.  Ni a ti ni a nadie.  Le escribo a la misma nada que rodea mi habitación.
Derechos de Autor Gnosis Rivera Derechos de Imagen Josephine Cardin https://photogrist.com/josephine-cardin/