Amor sin devuelta....


Era su dolor más viejo. Su congoja eterna.  Un amor intemporal que nunca conoció de estaciones se adueñó de ella nada más verlo... y nunca más se despegó de su alma.  Su amor ya era senil. Tantos años sintiento tanto. Tanto tiempo haciéndose costra en su piel.

Era su amor más perenne. Carnes iban y volvían.  Pululaban los sudores por sobre ella y él observando a la distancia orgulloso se reía y se jactaba.  Se sabía vanidoso y eterno.  Supremo.  Insustituible. 

Ella nunca supo cómo lo lograba.  Desmadejarle los hilos así de sencillo.  No importando nunca cómo tejiera sus proyectos.  El tenía el don de deshacerlos uno por uno. Colocándo en su lugar nuevos planes para ella.  Entonces se dejaba hacer.  Sonsa, vana y poseída...

Era su amor más viejo.  En sus ojos habitaba su leyenda personal.  Partiría junto a ella a la tierra del nunca jamás como ocurre con las mitologías.  Esas que solo son historias dichas aqui y allá y que se vuelven poesía.  Poesía nunca vivida....

Si tan solo se mostrara frente alla.....le podría ver temblar, estremecerse y volverse la nada más absoluta, para convertirse así en su todo.  Quizá se animaría a dejar de ser mitología...dejaría de ser leyenda.  Sin tan solo......

.....despierta.

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