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Gracias!! Premio Blogger Award

Quiero agradecer por el reconocimiento que ha recibido mi blog por parte de Estela Caruso, también escritora.  Eso de ser tildada de escritora es algo que en ocasiones siento que me queda grande, pero entonces leo algunas cosas que he escrito meses atrás y parece que si, que escribo.  Porque deben saber que yo me leo....me leo constantemente, observo mis calidades, mis puntos de mejora, mis debilidades y dónde radican mis fortalezas y me gusta mucho lo que siento respecto de lo que escribo y el reto que me supone mejorar.

Entonces el hecho de que alguien haya considerado mi blog y lo que escribo para el galardon Premio Blogger Award es un privilegio que agradezo mucho. Gracias Estela, y gracias a todos los que día a día dedican un ratito de su tiempo para leer algo de mi autoría.  Este reconocimiento no hace más que reforzar mi vocación y compromiso de siempre entegarles lo mejor. Muchas gracias!

A continuación les presento mis nominados:
  • Leonarno Damián Pavoni, de http://frasesbrillantes.blogspot.com/
  • Juan Carlos, de http://universomagicojuanca.blogspot.com.es/
  • Enrique Guisado, de http://avueltasconlasletras.wordpress.com/
  • Toni GC, de http://caminodelacalva.blogspot.com/
  • Jonatan Botello de la Serna, de http://marketingblog.es/
  • Juan Terrero, de http://pensamientosrelatosescritosydemas.blogspot.com/
  • Paulo Manterola, de http://paulomanterola.blogspot.com.ar/
  • Amparo Iglesias, de http://www.cercadelarte.blogspot.com.es/
  • Enrique Tarragó Freixes, de http://etfreixes.blogspot.com.es/
  • Mayte Dalianegra, de http://sientolueg.blogspot.com.es/
Como reza la frase, no son todos los que están ni están todos los que son.....Bendiciones y sigan compartiendo y creando.

Nos vemos en la siguiente.....

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Escribir

Quienes escribimos tenemos el alma hecha de papel, letras, tinta, lápices; todo ello mezclado con sangre, dolor, alegría, sentimiento, recuerdos, sueños, ilusiones... Perfectamente unido en una alquimia sin defecto. A veces quieta y en orden. Otras, produciendo espantosos sismos de angustia y reclamo. El lector no siempre imagina el rastro de gotas que evidencia tal temblor del alma. Ese temblor que supura sal y azúcar. Quizá ni sospecha qué hay tras cada letra, en las esquinas de un párrafo y la muerte que supone el punto y final de un poema.
Cada texto es un nacer y un morir. Un sobrevivir constante en este ensayo de existencia. Una apuesta a permanecer en la necedad de lo posible. Eso es escribir.... Y perdonen la soberbia de siquiera pensar de qué están hechas vuestras almas, estimados amigos de las letras. Puede ser mi soledad la que me hace dar por cierto tal suerte de cosas. La culpa no es mía, pues, sino de ella. Mi amiga, la soledad. Cariños, Gnosis

Tres años Volando al ras...

Hace tres años empecé a acariciar la idea de publicar mis escritos. Propósito algo soberbio si lo veo desde la creencia de que alguien quiere leer lo que pienso. Sin embargo, me hallaba en un momento muy particular de mi vida, y una vez que empecé a escribir sencillamente no pude parar.
Son muchos los que me acompañaron en ese tiempo, que hoy no están. La mujer que yo era hace tres años hoy es muy distinta. Me empeciné en este propósito, muté, me aislé cuando fue necesario, cuando no podía hacer otra cosa. Me hice acompañar cuando el tiempo así lo demandó. He vivido humillación, rechazo, pleitesía, una suerte de adoración por demás inmerecida. También he sentido respeto, admiración y aplauso. 
Son tres años de no creerme muchas cosas. Tres años de escribir con lo que he tenido. Unas veces mucho, otras veces absolutamente nada. Hubo momentos donde me vacié por completo, otros donde me replegué, avergonzada. Pero siempre volví, porque escribir se volvió más fuerte que yo. 
De Volando al ra…

Mi bronquitis

Desde mi primera juventud – la verdad que no sé son cuántas juventudes hay, ni quien las cuenta– tuve tendencia a los resfríos. Primero fue la congestión de los senos paranasales. Bastaba que lloviera para que mi nariz tuviera su propio tsunami. No podía usar perfume, ni bañarme con el clásico Palmolive rosa, que tanto gustaba a mi madre. Los olores me mataban.

Con el tiempo, y por suerte, esa condición fue variando; ya no era un payaso andante, puesto que mi nariz vivía enrojecida.

Yo fui creciendo y me di cuenta que algunas enfermedades traen consigo un andamiaje emocional. Y eventualmente me vi repitiendo, cada cierto tiempo, una bronquitis asmatiforme, así decía el diagnóstico. Yo siempre me propuse ver más allá, me pasaba de la línea, sacaba mis propias conclusiones; tuvieran ciencia o no, ellas me satisfacían y, al menos, me ayudaban a entender mejor mi deficiencia de salud y mi cuerpo.

Hace un tiempo que vengo callando, que vengo sintiendo harto y diciendo nada. He tenido potentes…