Ir al contenido principal

"Tengo la suerte de ser una gran bendecida por dios"



Quizá para algunos esta sea una publicación irreverente y les aseguro que no lo es. Si fuera irreverente otra cosa fuera.  Séalo o no, cuando lean comprenderán la razón de las comillas que escoltan el título.  Les dejo leer.

Estuve leyendo el post de una persona que expresaba llena de alegría y regocijo lo maravillosamente bien que se sentía.  Expresaba con detalle lo grandiosamente bendecida que era por dios (dispensen la ausencia de mayúscula en la palabra dios).  Como todo lo que ha ocurrido en su vida ha sido por un propósito divino perfectamente estipulado y pensado para que todo sea bueno para ella. La persona decía que cada cosa que tenía en su haber era obra y gracia de ese dios que la bendecía grandemente..........  Yo, que no puedo evitar cuestionar algunas cosas, ni pensarlas, y que no quiero hacerlo, me puse a lo mio de inmediato: Pensar en semejante declaración frente a mis ojos.

Tengo la convicción de que las deidades fueron creadas por la mente humana. He leido lo suficiente de antropología (entre otras cosas de capital importancia para mi) como para comprender de dónde le viene al ser humano la idea de que hay un ser poderosísimo que creó toda la maravilla que existe y nos rodea. No creo en ninguna forma de divinidad, ser superior ni nada que se le asemeje.  Para mi lo divino está en la naturaleza misma, con toda su energía vital, con sus átomos y moléculas y toda la cosa.  El poder está en el universo, planetas y sistemas incluidos, no me preocupo por saber cómo rayos se armó todo eso, aparte de que cabeza no me daría, así como nunca pude comprender bien el Teorema de Pitágoras.  El asunto es que las primeras formas de vida humaba en la tierra sí que se pusieron a inventar e inventaron mucho, y cuando aparecieron las primeras formas de poder político estos no tardaron ni un pelín en sacar provecho al asunto. Pero no es por ahí donde quiero ir; no quiero extraviarme.

Usted puede creer. Primero que todo, es un derecho que le asiste.  Segundo, una fe bien vivida, sana y cónsona con el respeto y amor por el prójimo siempre serán beneficiosos para quien vive esa fe y para el que le rodee.  El asunto que llama a mi reflexión es cuando la persona que cree pierde toda objetividad y se cree la gran cosa solo porque se convenció de que dios lo favoreció más (y no hablemos de fanatismo, que ahí la cosa sí que se complica). Esta actitud, hasta de arrogancia si se queire, la he visto en Catecúmenos y Evangélicos, que juran que son mejores porque están "más cerca de dios"; la viví yo en mi otrora grupo de fe.  Esa persona que ha colocado lo maravillosamente bendecida que es por lo bueno que le está ocurriendo (que no le conozco arrogancia alguna, que conste!) me hizo pensar en todos los niños que padecen hambre, las mujeres enfermas de cáncer que no pueden costearse una quimioterapia, el jóven que llegando a su casa es apuñalado para robarle un celular, o una que otra mujer que es violada y luego asesinada.  Pensé en las dos jovencitas que colgaron en  India el mes pasado.  Es que dios no las favoreció?....dios no bendijo a esas personas?. ...

Quien se expresa así no necesariamente es arrogante ni es mala persona, solamente que no se detiene a ver lo que implica su expresión. Es como cuando se dice: dios aprieta pero no ahorca! No piensan en la connotación de sadismo que tiene semejante frase.  Te aprieto bien el cuello (lo que equivale a enviarte toda suerte de "pruebas complicadas y difíciles"), casi no te permito respirar (o lo mismo te hago llegar al borde de la angustia), pero soy tan pero tan bueno y te amo tanto que no te ahorcaré (aqui se supone que el problema desaparece o tú te apañas con él).....Por dios!!!..... Recuerdo cuando tembló la tierra en el hermano pais de Haití, (Dominicana y Haití comparten la misma isla La Hispaniola), yo escuché de muchos conocidos decir que dios había enviado ese terremoto porque ellos no son cristianos. Entonces también todos los niños de Palestina que han muerto, que ya superan los 400, ahí dios no metió su mano porque no son niños cristianos?. No es soberbia pensar así?

Como toda persona criada en un pais eminentemente católico yo crecí con la idea de un dios que todo lo veía y lo observada.  Fui creyente hasta mi vida adulta, mis veintitantos, fui lo que se llama una laica compometida y ni siquiera entonces podía concebir la idea de un dios castigador, selectivo o con particularidades según tal o cual contexto.  

Este tema tiene muchas vias de discusión.  Hay tanto por decir!.  Yo soy atea y me despido deseando bendiciones en ocasiones. Creo en el buen deseo hacia el prójimo, en la buena y la mala intención.  Veo como las religiones han secuestrado conceptos como fe, amor, solidaridad, bondad, piedad, compasión y un sin fin de valores que le son inherentes al ser humano y no a las religiones, pero este ya es otro tema.

Mejor lo dejo de este tamaño y les dejo mis buenos deseos de que pasen buena noche, buena tarde o buen día....según sea la hora.

Entradas más populares de este blog

Antes de amarte...

Antes de amarte, déjame contarte de mis espinas, como adornan mis esquinas y me hieren todavía; pero también tengo rosas.  Si te acercas solo un poco podrás ver que soy hermosa solo que no lo sabía.  
Antes de amarte, déjame mostrarte mis demonios,  mis motivos y mis incordios.   Quiero que veas mis sueños, mis dolores, mis anhelos. Que sepas que yo he llorado,  pero igual se de alegrías.  Que sé de la lejanía, de la distancia que empapa,  de la comezón del alma cuando sola se imagina.
Que he sorprendido las noches bañándome en un recuerdo de algo que yo pensé cierto,  pero me quedé colgada, con mi alma enamorada sin saber lo que ocurría.   La mentira se metía lentamente por mis huesos y la ilusión escupía en mi cara sus deseos.
Quiero contarte que amo,  que suspiro y que aún espero. Que mi cuerpo tiene frío y por dentro prende fuego.   Antes de amarte te cuento, porque quiero que te enteres que padezco de la ausencia de un amor que no es presencia,  y tú que ahora te asomas, pienso quizá no comprendas.
Que no …

Escribir

Quienes escribimos tenemos el alma hecha de papel, letras, tinta, lápices; todo ello mezclado con sangre, dolor, alegría, sentimiento, recuerdos, sueños, ilusiones... Perfectamente unido en una alquimia sin defecto. A veces quieta y en orden. Otras, produciendo espantosos sismos de angustia y reclamo. El lector no siempre imagina el rastro de gotas que evidencia tal temblor del alma. Ese temblor que supura sal y azúcar. Quizá ni sospecha qué hay tras cada letra, en las esquinas de un párrafo y la muerte que supone el punto y final de un poema.
Cada texto es un nacer y un morir. Un sobrevivir constante en este ensayo de existencia. Una apuesta a permanecer en la necedad de lo posible. Eso es escribir.... Y perdonen la soberbia de siquiera pensar de qué están hechas vuestras almas, estimados amigos de las letras. Puede ser mi soledad la que me hace dar por cierto tal suerte de cosas. La culpa no es mía, pues, sino de ella. Mi amiga, la soledad. Cariños, Gnosis

Sonrisa mentira

Mi sonrisa, de cuarzo y granito, era cuajada y pesada.
Se extendía de izquierda a derecha, haragana y con pocas ganas de ser. Con sus manos de renacuajo, se sostuvo de mi boca y se instaló en mis labios, pretendiendo engañar al semejante que observaba en mi esquina.

Mi sonrisa, antes de amarillo robusto, ahora era color cristal,
y al intentar ser en ella lo que en verdad no soy, se fragmentó sobre mi barbilla, y miles de trozos se esparcieron por mi regazo, distribuyendo a pares el aburrimiento de mi desdicha.

Ya no tenía por qué sonreír más. Ya la máscara había sido descubierta. No más sonrisas para mí, ni para el semejante de la esquina.


©Derechos Reservados Gnosis Rivera.-