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Marcas

El camino recorrido ha sido largo
una costra me cubre las rodillas
he caído muchas veces
y forzada me he levantado
el suelo no se hizo para mi.

Mis ojos han probado la sal vuelta grano
mis uñas se han clavado en la carne de mis propias palmas
solo para aguantarme el dolor de las heridas,
para sollozar en silencio y no despertar a mi verdugo.

El tiempo me ha mostrado su peor cara
he visto la felicidad de cerca solo para comprobar cómo luce
pero no para saborearla
he escuchado melodías maravillosas
y sorda me he quedado de tanto silencio gritándo en mis oidos.

Se cómo luce un espíritu muerto de hambre
he visto panzas reventadas de puro orgullo
miradas generosas de egoismo
risas burlonas y ausentes de bondad.

Le mentira me ha respirado en la cara
su fétido olor me ha insultado muchas veces
he sentido la caricia de quien traiciona
y el beso del que delata.

Me alimenté de promesas muchas veces
otras, caí de bruces en la realidad
tengo callos en el pecho
y la sístole abandonó mi corazón.

Que no te importe herirme nuevamente
reconozco todo eso
ya no esquivo las balas
tampoco ignoro la espada.

Que no te seduzca la idea de que he dejado de soñar
que no te convenza nadie que dejaré de esperar
no fui hecha para claudicar
la madera que me cubre no fue hecha para leña.


© Derechos de Autor Gnosis Rivera.-

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Antes de amarte...

Antes de amarte, déjame contarte de mis espinas, como adornan mis esquinas y me hieren todavía; pero también tengo rosas.  Si te acercas solo un poco podrás ver que soy hermosa solo que no lo sabía.  
Antes de amarte, déjame mostrarte mis demonios,  mis motivos y mis incordios.   Quiero que veas mis sueños, mis dolores, mis anhelos. Que sepas que yo he llorado,  pero igual se de alegrías.  Que sé de la lejanía, de la distancia que empapa,  de la comezón del alma cuando sola se imagina.
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Que no …

Escribir

Quienes escribimos tenemos el alma hecha de papel, letras, tinta, lápices; todo ello mezclado con sangre, dolor, alegría, sentimiento, recuerdos, sueños, ilusiones... Perfectamente unido en una alquimia sin defecto. A veces quieta y en orden. Otras, produciendo espantosos sismos de angustia y reclamo. El lector no siempre imagina el rastro de gotas que evidencia tal temblor del alma. Ese temblor que supura sal y azúcar. Quizá ni sospecha qué hay tras cada letra, en las esquinas de un párrafo y la muerte que supone el punto y final de un poema.
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Sonrisa mentira

Mi sonrisa, de cuarzo y granito, era cuajada y pesada.
Se extendía de izquierda a derecha, haragana y con pocas ganas de ser. Con sus manos de renacuajo, se sostuvo de mi boca y se instaló en mis labios, pretendiendo engañar al semejante que observaba en mi esquina.

Mi sonrisa, antes de amarillo robusto, ahora era color cristal,
y al intentar ser en ella lo que en verdad no soy, se fragmentó sobre mi barbilla, y miles de trozos se esparcieron por mi regazo, distribuyendo a pares el aburrimiento de mi desdicha.

Ya no tenía por qué sonreír más. Ya la máscara había sido descubierta. No más sonrisas para mí, ni para el semejante de la esquina.


©Derechos Reservados Gnosis Rivera.-