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Ser

Imagen de Pepe Madrid, Acuarelista de origen español.-

La flor no se aburre esperando en el campo por la caricia del sol, ni se disgusta con el horizonte, que se lo traga lentamente para llevarlo de la mano a pasear por otros prados. La flor siquiera sabe que el sol se ha ido.  Se mantiene con el calor que le queda.  La flor solo se alimenta del sol, aún sin saber que sin él moriría.

La rosa no va siendo rosa, orgullosa por el jardín y vanidosa de sus pétalos. No sufre del incordio vano de sus espinas. No presume de su aroma ni se enaltece a sí misma por lo grácil de su tallo.  La rosa solo saber ser rosa, aún ignorando que lo es.


Ni el mar...no se atranganta con la sal de sus aguas, ni se angustian sus ojos en la orilla, de tanto ser tocadas sus pestañas, con la ola perversa y traviesa que insiste en su encuentro.  El mar solo sabe ser mar, aún sin sospechar que lleva sal y agua en sus entrañas.


El camino no conoce al caminante, ni se sabe camino!.  No se revela por el peso de la suela que le pisa. Ignora las prisas y el lerdo transcurrir de los viandantes preocupados y distraídos. No se entiende con el polvo que le cubre.  El camino no conoce de la marcha de la guerra...no llora junto al deudo por el hijo caído, ni siquiera le recibe las rodillas. El camino solo sabe ser camino, aún sin entender que sin él no existe destino.


Y ella, mujer, va siendo ella, de la mejor forma que sabe. 

Apenas supo que es...  
No tiene conciencia de todas sus espinas, ni sabe cuántas pieles ha herido...
Tiene flores y rosas en el pecho, con algunos pétalos rotos y otros, amenazantes, abriéndose paso.

Ella es su propio mar.  Ella, mujer, a falta de un camino, se inventó varios, y sola los recorre.  No se siente vana por ser...apenas es.  Va siendo. 


....ella va siendo, lo mejor que ha aprendido a ser.



© Derechos de Autor Gnosis Rivera.-


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