Ocho lágrimas


Ocho lágrimas te di.
La primera huyó despavorida de mis ojos,
angustiada y halándose de las greñas.
Fue una lágrima redonda y mojada que tuvo sueños de adulta.

La segunda y la tercera se hicieron compinches,
y se instalaron en el ecuador de mi cuerpo,
poco antes del ombligo.
Se vistieron de pánico y susto...susto gris y lejano.

La cuarta me miró con franca soberbia,
con rostro falso y de engaño.
Altiva y orgullosa, se proclamó la más adusta de todas,
y me hizo pensar si acaso valía la pena derramarla.

Ocho lágrimas te dí...
y cuando llegué a la quinta, ya estaba cansada de llorar.
Me aburría de mi pena y sorprendida de mi fe rota,
deshojé con mis dedos la herencia de tu mentira.

Tuve sobre mis mejillas las tres últimas lágrimas.
Obesas lágrimas cargadas de preguntas,
de esas retóricas, de las que no esperas respuesta,
pues ya las conoces todas. 


© Derechos de Autor Gnosis Rivera.-

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