Obstinación




Abrí los labios y engullí un bocado de tu amor, 

mastiqué tus besos y, atragantándome con tu nombre, 

 juré volverme muda hasta no escuchar nuevamente tu voz de nuez y canela. 

Cubro mis oídos, negando toda posibilidad de llanto y grito. 

Te seguiré queriendo, mientras las orugas paran mariposas en mi espalda.

 

© Derechos de autor Gnosis Rivera.-

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