Miedo




Niña en la oscuridad

La niña aprieta su osito; está sola, asustada, en medio de un parque lleno de gente. Muchos se acercan y le sonríen; mujeres, hombres, ¡todos! Pero la niña no se fía, tiene mucho miedo. Sigue inmóvil, ahí, parada, muerta de susto; ¿hacia dónde iría?, tiene frío, hambre, le aprietan los zapatos y se rasca la cabeza.
La niña tiene pánico y solo tomará la mano de aquel que se acerque a ella, se coloque en cuclillas para igualar su altura, y su corazón le susurre: Ahora sí, este sí. Ese día, su corazón lo entenderá, lo sabrá. Ella tomará la mano de esa persona y se irá caminando, confiada, con calma. Varias esquinas luego, la niña se irá transformando en la tremenda mujer que ha sido todo este tiempo, solo que la niña sola, asustada, con su osito, atrapada, casi catatónica, en medio de un parque atestado de gente en la que no se puede fiar, ya no tendrá más miedos.
 
Derechos de Autor: Gnosis Rivera
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