A la memoria de Marielle Franco




Las mujeres poderosas, las que rompen moldes, las que saltan topes altos y siguen al otro lado, las que gritan, las inconformes, las que reúnen y agrupan, las que lideran y contagian empoderamiento a sus pares, esas mujeres asustan al sistema, por eso matan a tres Mirabal, a una Bertha Cáceres... a muchas más, por puro miedo, por cobardía disfrazada de poder.

Hoy nos toca ver como asesinan en Brasil a Marielle Franco, activista por los derechos humanos, feminista y concejala del Partido Socialismo y Libertad (PSOL) en ese país. Marielle se oponía a la intervención militar en Río de Janeiro, autorizada por el corrupto de derecha Michel Temer, y había sido nombrada hace apenas semanas como relatora de la Comisión de la Cámara de Concejales de Río, para vigilar las acciones de la intervención militar decretada por el presidente.

Justo hace poco había escrito sobre la mujer y la violencia de género y de las cifras que investigué, las de Brasil me ensombrecieron el espíritu: 13 mujeres asesinadas por día. Aunque este asesinato parece tener matices de poder político. Seguiré de cerca el casop para informar sobre esto último más adelante.

Marielle, asesinada la noche del miércoles, era una mujer de favelas, afrodescendiente, luchadora, carismática, una líder natural. Mujeres así, son el andamiaje que permite la conquista de los grandes cambios que el mundo necesita, y sobre todo, mujeres así logran cohesión entre colectivos femeninos, porque si hay algo que las mujeres tenemos que terminar de comprender, es que UNIDAS y solo UNIDAS podremos lograr los cambios y las reivindicaciones que tanto merecemos.

No pediré a la tierra que te sea leve, la tierra solo tiene tu cuerpo, que ayer era tu vestido y pronto será osamenta. Tu alma, tu ser, tu espíritu, que no muere, porque la esencia no desaparece, allá, donde termine habitando, espero encuentre descanso. Mientras, aquí nos llenamos de impotencia. Rio te llora y te lucha, y algunas desconocidas dominicanas te vemos sonreír, con tristeza.

15 de marzo de 2018
En la imagen: Marielle, sonriente, llena de vida.

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