Día de domingo

Imagen obtenida en la red.- Es domingo. Nada nuevo, puesto que muchos ya saben eso, pero me gusta empezar diciendo: Es domingo. Aunque en algunos puntos del globo ya es medio domingo. Los domingos saben un poco a sábanas con café, a besos antes del cepillado bucal -estos son los besos más honestos que existen, pero solo para los que tuvieron la dicha de dormir acompañados; no cuenta si dormiste con tus niños.-. Los domingos de mi infancia eran de Vincho Castillo(1), cuando todavía no sabía que era la persona que es. También eran de Aeromundo(2). Ahora los domingos son de café, negro, caliente -y enfriando lentamente-. Son de escritura, de reflexiones con la Gnosis que pocos -o nadie- conocen. Y si oso encender el televisor también son de "infomerciales", donde te venden de todo y prometen un cambio de vida en lo que haces un chasquido de dedos. Los domingo son de lectura. A partir de las cinco de la tarde, los domingos suelen producir una suerte de depresión, y to...