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Mostrando las entradas de febrero, 2016

Intento

Deberías colocar tu cansado cuerpo sobre mis almohadas, mientras yo medito mis amores sobre tus párpados cerrados al sueño.
Deberías intentar siquiera amarme, y podría sorprenderte cuantas larvas salen amorosas de mi boca y nacen mil mariposas en tus labios.  
Deberías detener el paso de tus pies, y estacionar a mi lado...contar juntos los pasos que nos llevan al amor.

© Derechos de autor Gnosis Rivera​

Déjà vu

Era la una de la madrugada. Ella se incorporó y decidió ir al baño. Había dormido un poco, pero la noche apenas empezaba. Al llegar a destino, se sentó en la taza, así nomás; no llevaba braguitas, solía dormir con lo menos posible. Mientras hacía lo suyo, saboreó perezosa su propia boca. Lo que vino después la conmovio de forma tal, que una corriente suave y caliente la recorrió desde los pies hasta la punta de los pezones. ¡Era su sabor!... el sabor de su saliva... la de él. Era como si acabara de besarlo. Como tantas veces fue. Cuando ella cayó en la cuenta de lo que estaba experimentando, se llevo la mano a la boca, a modo de sorpresa. Hacía tiempo que no lo veía, por tanto, sus labios y sus besos ya venían siendo algo como historia en su vida. Pero cierto era que lo estaba sintiendo, literalmente tenía su sabor instalado en la lengua, en la cara interna de las mejillas. ¡Cómo era posible experimentar tal sensación...! Definitivamente la mente, el cuerpo, los recuerdos, la soleda…

Mi Cuerpo

He escondido la huella de tus pulgares  en cada curva de mi cuerpo. Mis marcas son mil y una rutas, asumidas por el tiempo y vividas con vigor. No son pena ni alegría, mis estrías solo son vida. En mi ombligo, un embrujo, un secreto mágico dormido, que despierta por las noches y camina mis caderas... susurrando ruidos por mi pelvis y haciéndome despertar. Tu aliento de hace dos noches humedeció mis rodillas; y mis piernas, el paréntesis perfecto para rodear tu deseo.
© Derechos de autor Gnosis Rivera​