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Día de domingo

Imagen obtenida en la red.-
Es domingo. Nada nuevo, puesto que muchos ya saben eso, pero me gusta empezar diciendo: Es domingo. Aunque en algunos puntos del globo ya es medio domingo.
Los domingos saben un poco a sábanas con café, a besos antes del cepillado bucal -estos son los besos más honestos que existen, pero solo para los que tuvieron la dicha de dormir acompañados; no cuenta si dormiste con tus niños.-. Los domingos de mi infancia eran de Vincho Castillo(1), cuando todavía no sabía que era la persona que es. También eran de Aeromundo(2).
Ahora los domingos son de café, negro, caliente -y enfriando lentamente-. Son de escritura, de reflexiones con la Gnosis que pocos -o nadie- conocen. Y si oso encender el televisor también son de "infomerciales", donde te venden de todo y prometen un cambio de vida en lo que haces un chasquido de dedos. Los domingo son de lectura.
A partir de las cinco de la tarde, los domingos suelen producir una suerte de depresión, y todo porque nos enseñaron a odiar los lunes. Los lunes son la misma cosa que todos los días. ¿Qué más da un lunes o un jueves, si muchas veces la semana entera está dentro de nosotros? Yo he sabido tener un mismo miércoles todo un mes. Pero ese es problema mío.
Si reflexiono al respecto, el domingo es todo lo que dije anteriormente solo porque las obligaciones impuestas por el sistema roba-vidas ya se agotaron durante los días anteriores. No tiene que ver con el domingo per se. Un beso mañanero puede darse un jueves. Mi café es igual de mágico un martes. De hecho, les cuento que me compré un nuevo pozuelo, color verde "llega pronto". y les puedo jurar que mi café era más caliente y viajó maliciosamente por mi garganta. -¡tengo un talento del caray para los nombres de colores!-.
Mi desayuno de domingo también es diferente, pero es por lo mismo: tiempo. El tiempo es un valor, menospreciado, por cierto, pero es un gran valor. Generalmente lo apreciamos solo cuando llegan desgracias.
En resumen, hoy es domingo, ya lo sabes. Mañana será lunes y depende de ti que sea uno rico, bueno, desabrido o grandioso. Los días son solo eso, días. Cuando yo llegué ya tenían nombre, solo tenía que darle forma y contenido.
Ahora me iré al mar. A saborear la sal y el sol que me regala la naturaleza, solo por que sí. De puro amor les dejo este tema, buenísimo de Gal Costa y Tim Maia, Día de Domingo.

Besos, Gnosis Rivera

(1). Político con un sistema de valores particular. Nacionalista rancio y ortodoxo.
(2) Programa de política que duraba medio siglo, todos los domingos y que veía por que era lo que tocaba.

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