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Roca mia



Sobre ti me lanzo, irreverente y dispuesta...
y te golpeo... 
y sobre ti reviento como lo que soy!
la ola que llega y acaricia, 
la ola que de tanto reventarme sobre tu piel rugosa, erosiona lentamente,
dejando la huella de los años... de los siglos...

He sido ola toda mi vida y si pudiera ser otra cosa, sería siempre ola
para posarme húmeda sobre tu piel espesa
amada roca mia...

...y por serte superior en dimensión y dominio
te cubro y te mojo la vida a cada instante. 
Mira que eres fuerte! 
pero sola permaneces
para irme yo a tu encuentro, entre andanzas y caminos. 

El océano sabe de ti porque siempre le cuento de tu magnificencia, bella roca. 
Permaneces quieta como el universo te lo ordena
a la espera de mi caricia, eterna, roca mia!...

y en tu piel perezco....y padezco del mal de tocarte, solo para retirarme luego...
..dejándote mi despedida, como húmedo fuego. Roca mia!   


© Derechos de Autor Gnosis Rivera.-


 

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Antes de amarte...

Antes de amarte, déjame contarte de mis espinas, como adornan mis esquinas y me hieren todavía; pero también tengo rosas.  Si te acercas solo un poco podrás ver que soy hermosa solo que no lo sabía.  
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Quiero contarte que amo,  que suspiro y que aún espero. Que mi cuerpo tiene frío y por dentro prende fuego.   Antes de amarte te cuento, porque quiero que te enteres que padezco de la ausencia de un amor que no es presencia,  y tú que ahora te asomas, pienso quizá no comprendas.
Que no …

Escribir

Quienes escribimos tenemos el alma hecha de papel, letras, tinta, lápices; todo ello mezclado con sangre, dolor, alegría, sentimiento, recuerdos, sueños, ilusiones... Perfectamente unido en una alquimia sin defecto. A veces quieta y en orden. Otras, produciendo espantosos sismos de angustia y reclamo. El lector no siempre imagina el rastro de gotas que evidencia tal temblor del alma. Ese temblor que supura sal y azúcar. Quizá ni sospecha qué hay tras cada letra, en las esquinas de un párrafo y la muerte que supone el punto y final de un poema.
Cada texto es un nacer y un morir. Un sobrevivir constante en este ensayo de existencia. Una apuesta a permanecer en la necedad de lo posible. Eso es escribir.... Y perdonen la soberbia de siquiera pensar de qué están hechas vuestras almas, estimados amigos de las letras. Puede ser mi soledad la que me hace dar por cierto tal suerte de cosas. La culpa no es mía, pues, sino de ella. Mi amiga, la soledad. Cariños, Gnosis

Sonrisa mentira

Mi sonrisa, de cuarzo y granito, era cuajada y pesada.
Se extendía de izquierda a derecha, haragana y con pocas ganas de ser. Con sus manos de renacuajo, se sostuvo de mi boca y se instaló en mis labios, pretendiendo engañar al semejante que observaba en mi esquina.

Mi sonrisa, antes de amarillo robusto, ahora era color cristal,
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Ya no tenía por qué sonreír más. Ya la máscara había sido descubierta. No más sonrisas para mí, ni para el semejante de la esquina.


©Derechos Reservados Gnosis Rivera.-