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¡Qué diablos me importa!

Imagen Surrealista de Silvia Grav (Vizcaia, 1993)
Nada, que mi reloj dice que es hora de dormir, pero a mi mente le ha dado con gritar palabras, y entre discutir con ella o soñar que acabé en un manicomio, mejor me levanto y tomo a una de mis niñas, la HP, y empiezo a vomitar con los dedos.  Hace ratito leí algo que escribí a la tarde, y me dije: -Gnosis, si estas escribiendo lo mismo... y la misma Gnosis me responde: -¡y qué carajo te importa!, si te vuelve a salir, es porque sigue dentro... Y me digo: - pero es que antes te salió y ya lo dijiste..., ¡que si! que si antes guardaste mucho dentro, que si ahora lo das todo, que si el amor es fundacional, que si el amor es lo más importante.-  Y doy vueltas en la cama y decido no hacerme caso. ¿Cuándo me hice yo caso, en no hacerme caso?...¡nunca!.  Y me levanto y empiezo a escribir lo mismo. ¿Que si el amor me abordó nuevamente?, pues, ¡qué rayos se yo! solo se que estas ganas de darme me saturan y me dominan. Que ando que vomito rosas, y defeco promesas con pintintas de esperanzas.  Ahhh Gnosis, siempre con la misma mierda.... ¡Sí!, pero es que el amor es como las putas, siempre da de qué hablar. Yo a las putas las respeto, y al amor, lo respeto y me lo unto. De las putas trato de aprender, y del amor también. Pues sí.  Parece que de tanto uno codearse con la mierda aprende a distinguir cuando una cosa vale la pena. Y es que en medio de tanto lodo, surgen dos o tres lotos de vez en cuando. ¡Uff! y la velocidad de mis dedos va al mismo ritmo que mi corazón y mis pensamientos, y me digo, -calma mija, calma...

¿Y quienes me leen, no se haratarán del tema?...pues espero que no, y si es así pues na'!. Que cada cosa tiene su ciclo, y cada propósito su estación. Y quizá llegué a la parada de mi tren. -Pero si siempre escribiste para ti, Gnosis. -Si poco te importó que tus líneas gustaran o no.  Jajajaja (risa mezclada con miedo y maldad).  -¿Y en verdad te creíste el cuento ese de que no te importa el público?.  Pues si, pero no.  Si algunas veces escribí por escribir, y cuando me leí me dí pena, y como me la di pues la tomé y aprendí de ello. Desde ese día no publico nada que no me mueva primero las fibras. Ya si les mueve a otros, pues es ganancia. -Pero esto no es lo que te motivo a incorporarte de la cama, cotejar tres almohadas y hacer que el ventilador gire más a la derecha. ¡No!.  Que el tema es el bendito amor ese.  Con lo que se coge la gente cuando roza los cuarenta.

Bueno, es que... entiendan. Yo me he pasado mucho tiempo de mi vida sola. Me tenía a mí y a  mis ideas. Estas no salían, sino que se quedaban aparcadas en mi mente, entonces esto de escribir llegó como una suerte para no caer en brazos de la locura. Si se me seguían acumulando pendejadas en la cabeza...uyyy! la loca del muelle aquel, de Maná, -que por cierto, no es cuento, es de verdad, falleció el año pasado, según supe- me hubiera quedado chica.  Ahí, más abajo les copio lo que escribí a la tarde, y sinceramente me vale madre que les guste, me chupa un huevo, como dicen en Argentina. Cada vez me importan menos algunas cosas cosas.  Ahora me voy con la esencia, y de mi esencia salió esto.  De seguro me dirán: - ay Gnosis, qué lindo que escribes..., -ay Gnosis, tú y tus cosas. O me saldrá uno como aquel que me dijo "de todo" una vez, y que antes de yo poder hacer algo, pues me bloqueó. Pobre, no me dió el chance de conocer a quien dice lo que piensa de frente, aunque sea tras un ordenador.  Y quizá deba esperar al sol de la mañana.  Ese que le da claridad a todo, ese que te ubica las neuronas y que te hace decir: -¡mierda! ¡qué rayos hice...!, pero si hago eso, le quitaría lo visceral a mis líneas, y quiero ser auténtica. Y no es que antes no lo he sido, pero esta noche estoy siendo más yo que nunca.  Les cuento:

"Mientras quieras recibir, te daré.  Mientras tenga para dar, tendrás.  No me quedaré con nada dentro, solo por el poder que muchos le dan al miedo. ¡Del miedo me rio yo!. Le guiño el ojo y sigo derecho la ruta que me dicta el corazón.  Perdí tanto tiempo reservando cariños y caricias, tuve que deshacerme de algunas, que, llenas de moho, solo contaminaban mi corazón. Ahora las mantengo frescas y las dono.  ¿Quieres ser el dueño de algunas de ellas? Bien… ¿qué son muchas?..¡Sí!, verás, es que mientras más amo, más son. Son como ardillitas desquiciadas, larvas poseídas.  El amor es la cosa más loca y divina que pueda existir. Y es tan rico amarte…es como enterrar mis dientes en un crocante y húmedo brownie tibio. Tu espalda huele a jazmines salvajes, y por tu sonrisa se cuelan muchos de mis sueños.  ¡Qué más da si no se vuelven ciertos!.  Si ya lo son dentro de mi, por tanto desearte.  ¡Qué me importa qué vendrá!, si cada vez que estaciono en tus brazos, realizo que encontré mi destino.  Te pasas la vida haciéndote preguntas, y cuando casi descubres el teorema, las respuestas ya no sirven, y tienes que empezar de cero. Pero siempre con el placer de saber que estas viviendo. ¡Vivir!.  Vivir es tomar vino de tus labios. Vivir es el sudor de tus palmas mientras me aprietas los dedos.  Eso es vivir.  Y que me pregunten a mi dónde radica el misterio de la vida, y les hablaré de tu barba.  Ese discreto diseño que rodea tu boca, siendo esta la cueva de la palabra bendita.

E insisto.  He resuelto darte todo cuanto tengo, no importando que reciba lo mismo o menos.  Si cada vez que te doy me lleno, me completo.  Se sacia mi hambre de tenerte, como se llena mi panza de susto delicioso por la anticipación de tu encuentro.  Cuántas Penélopes me han abordado mientras aguardo por tu espera. Cuántas guerras santas he librado con mis dedos, recordando tus avatares por mi cuerpo.  Que si me muero ahora, lo hago saciada, contenta, feliz. Pero sería injusticia mi muerte, pues tengo tanto, tanto, que reviento, entonces mejor que vivo, para poder hacerte propietario de todo cuanto tengo."


© Derechos de Autor Gnosis Rivera

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