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Compañera




No quiero que me completes. Yo ya estoy entera, pero tengo ganas de ser mejor mujer y se que contigo puedo serlo. Me apetece retarme, probarme y tú me invitas a eso. Sacúdeme la mente y lléname de preguntas. 

Acompáñame y juntos encontremos respuestas. Alborótame los bucles del pelo y resolvamos juntos las incógnitas que surjan. Inventemos unas e imaginemos otras...

Quiero ser tu compañera. 

No quiero que me quites el sueño. Mucho mejor, llena mis mañanas de bostezos deliciosos, miradas comprometedoras y guiños caprichosos. Sírveme café caliente. Yo te daré besos con sabor moreno. Besos como esos que te encantan. Mírame y no digas nada.....

Quiero ser tu compañera.

Ve. Vive buenos momentos en tu día. Ve y disfruta. Ve y vuelve. En la noche, coloca con pereza tu cabeza sobre mi pelvis... y cuéntame, cansado, tu jornada. Dime todo lo que quieras, riamos y gocemos el extrañarnos por horas. Si te animas tócame. Yo aliviaré tus cansancios... volveré vigor tu fatiga.  Muéstrame la promesa por la que esperé ratos. Yo manosearé tu pelo, aparcaré en tus labios y seré tu compañera.

Ríndete. Atrévete a ser conmigo. Déjame ser a tu lado. Seamos juntos. Quiero ser tu compañera.

Derechos de Autor Gnosis Rivera.-

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Escribir

Quienes escribimos tenemos el alma hecha de papel, letras, tinta, lápices; todo ello mezclado con sangre, dolor, alegría, sentimiento, recuerdos, sueños, ilusiones... Perfectamente unido en una alquimia sin defecto. A veces quieta y en orden. Otras, produciendo espantosos sismos de angustia y reclamo. El lector no siempre imagina el rastro de gotas que evidencia tal temblor del alma. Ese temblor que supura sal y azúcar. Quizá ni sospecha qué hay tras cada letra, en las esquinas de un párrafo y la muerte que supone el punto y final de un poema.
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Sonrisa mentira

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©Derechos Reservados Gnosis Rivera.-