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¿Quién se ha creído usted?




¿Qué demonios hace usted en mi cabeza?. ¿No le bastó con alterarme los caminos?. Edulcoró mis sales y luego se apartó....entonces, ¿con qué derecho pretende seguir siendo memoria para mi cansada espera?.

¿Con qué derecho se atreve a definirme?  ¿Qué supo usted de mi?....más que tomarme, beberme y largarse, dejando desorden inquieto en mi piel y caricias que hoy no son más que moho.

¿Quién le dijo que podía adueñarse de mis soledades y volverse lágrima cada vez que quiera?  Usted no es más titular de mis apetitos. No se crea la gran cosa, que la culpa es mía por ser amante sin remedio. ¿Pero quién se ha creído usted?

No se haga ilusiones conmigo.  Usted ya está pasando a mejor vida en mis recuerdos.  Se está convirtiendo en tonta estadística de mi bitácora de sentimientos.  Más no inútil, porque me ayúdó bastante a darme cuenta cual es el hombre que no quiero para que llene mis espacios y agote mis días.

No señor, no se haga ilusiones conmigo.  Usted no tiene derechos sobre mis dolores, ni mis alegrías o penas, ni de las expectativas que permean mi futuro y que arman mi presente.  Usted se está yendo de mi.

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