Ir al contenido principal

Fragmentos


Ella iba caminando a paso mediano.  Oía el bullicio delicado de la gente caminando a su paso.  Unos conversaban, otros se confundían en silencio con las prisas de la cotidianidad del día.  Llevaba ambas manos  enfundadas en los bolsillos de su sobretodo. Su cuerpo pisando el suelo y su mente lejos en la distancia.

Las calles estaban repletas de fragementos de una historia no vivida. Los bistros ocupados de gente riendo, parejas de esas que se agarran la mano y sonríen mientras charlan, sus alegrías le lucían como ofensas a su propia soledad.  Los toldos en las ventanas eran del más profundo negro, como sus ojos. Sí, como sus ojos....malditos huecos negros en los que se perdió mil y una vez.  Hasta un halo de su aroma pareció cruzarle por la cara y golpearle justo en medio del recuerdo.

Calle abajo esta vez con la cabeza gacha.  Había ropas tendidas en los balcones, como esa ropa que nunca ocupó los cajones de su armario. Ahora serían cajones pretendiendo ser tumbas de un amor natimuerto. Casi seguro se tropieza con unos párvulos corriendo tras una pelota que aparcó juguetona en sus pies.  Para ella eran recordatorios de sus propios hijos, los no nacidos.

Demonios! cuántas mesas sin montar, platos sin limpiar, recetas sin probar. No por mucho imaginarte un momento este se vuelve real.  Resignada pensó.

....la ciudad apestaba a fragmentos de una historia no vivida.  Historia vuelta mitología.

© Derechos de Autor Gnosis Rivera.-


Entradas más populares de este blog

Otra cara de la depresión

Tal y como he publicado en Wall Street International Magazine

Padezco de depresión. No puedo afirmar que nací con ella, pero sí sé que desde pequeña vivo días de intensa tristeza y desesperanza. Me considero una mujer exitosa, y lo soy; hasta hoy he acumulado logros que me hacen sentir valiosa e importante. He vivido momentos de plenitud y felicidad, generalmente tengo mucha vitalidad y energía. Si me miras, verás a una persona absolutamente normal, con brillo en la mirada, sociable, que sonríe y está presta para conversar y hacer bromas. Pero siempre la depresión ha estado ahí, rondándome cerca. Apenas descansa por tiempos, para regresar vigorosa. Muchos dicen que soy hermosa, atractiva e interesante. No solía prestarle atención a mi apariencia porque la verdad es que nunca me gusté mucho. De un lustro a la fecha es que empecé a reconocerme en ese terreno; antes me concebí de lo más corriente, alguien que no llamaba mucho la atención. Hay días en que despierto y me siento lo más insípi…

A nadie

¿Para quién van mis letras, mis poemas, mis versos?  Yo no tengo la respuesta.  Creo que soy poseída, soy apenas un canal... estas manos no son más mías. Estas letras no son tuyas, ni de él, o de aquel.  Anduve.  Anduve por todas partes, incluso por zonas nuevas, y solo era la fantasía de mujer que por momentos me habita. Hoy todo ha quedado en sueño.  Un propósito con manchas de futuro inconcluso. El cigoto de un sueño que nunca pensó ser proyecto. Y te escribo, y al mismo tiempo no lo hago.  Ni a ti ni a nadie.  Le escribo a la misma nada que rodea mi habitación.
Derechos de Autor Gnosis Rivera Derechos de Imagen Josephine Cardin https://photogrist.com/josephine-cardin/

Necedad

Abrí los labios y engullí un bocado de tu amor... mastiqué tus besos y, atragantándome con tu nombre,  juré volverme muda hasta no escuchar de nuevo tu voz de nuez y canela.  Tapo mis oidos, negando toda posibilidad de llanto y grito.  Te seguiré queriendo, mientras las orugas paran mariposas en mi espalda.

Derechos de autor Gnosis Rivera
Derechos de imagen: Josephine Cardin
Mujer de Espaldas
http://cardinphotography.com/