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Vacío

Hace unos dias tuve un susto atorado en el pecho, y es que me sentí vacia de letras....ni una sola palabra ocupaba mi alma.  Probé el sabor de mis angustias y estas sabían a la nada pura. Fui donde guardo los recuerdos de dolores idos y no encontré un solo rastro de lágrima.  Pasé por donde mis alegrías suelen saltar la cuerda con mis esperanzas y ambas se habian ido de paseo.

Quise llorar pero no pude. No tenía sensación alguna. ¿habré muerto sin saberlo? -me pregunté....

Ni la congoja de mis penas recurrentes lograron otorgarme una sola letra...

Vacia de letras me hallé.  Llevé ambas manos a la cabeza y tiré de mis cabellos...me reclamé tal descuido...si de ellas te alimentas.... cómo diablos las has dejado escapar!!!!! -me grité..

En semejante estado estuve varios días.  Mis dedos tomaron el lápiz y los trazos que escapron de la punta semejaban a los de un prepúber...purititos garabatos.  En semejante estado me encontraba...

Vacía de letras estuve, vacia de sentimientos, vacia de soledades, de alegrías, de angustias y de dolores...Casi dejé mi lado humano, sin letras, solo fui un cuerpo que camina, come y duerme..

Vacía estuve...

© Derechos de Autor

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Tal y como he publicado en Wall Street International Magazine

Padezco de depresión. No puedo afirmar que nací con ella, pero sí sé que desde pequeña vivo días de intensa tristeza y desesperanza. Me considero una mujer exitosa, y lo soy; hasta hoy he acumulado logros que me hacen sentir valiosa e importante. He vivido momentos de plenitud y felicidad, generalmente tengo mucha vitalidad y energía. Si me miras, verás a una persona absolutamente normal, con brillo en la mirada, sociable, que sonríe y está presta para conversar y hacer bromas. Pero siempre la depresión ha estado ahí, rondándome cerca. Apenas descansa por tiempos, para regresar vigorosa. Muchos dicen que soy hermosa, atractiva e interesante. No solía prestarle atención a mi apariencia porque la verdad es que nunca me gusté mucho. De un lustro a la fecha es que empecé a reconocerme en ese terreno; antes me concebí de lo más corriente, alguien que no llamaba mucho la atención. Hay días en que despierto y me siento lo más insípi…

A nadie

¿Para quién van mis letras, mis poemas, mis versos?  Yo no tengo la respuesta.  Creo que soy poseída, soy apenas un canal... estas manos no son más mías. Estas letras no son tuyas, ni de él, o de aquel.  Anduve.  Anduve por todas partes, incluso por zonas nuevas, y solo era la fantasía de mujer que por momentos me habita. Hoy todo ha quedado en sueño.  Un propósito con manchas de futuro inconcluso. El cigoto de un sueño que nunca pensó ser proyecto. Y te escribo, y al mismo tiempo no lo hago.  Ni a ti ni a nadie.  Le escribo a la misma nada que rodea mi habitación.
Derechos de Autor Gnosis Rivera Derechos de Imagen Josephine Cardin https://photogrist.com/josephine-cardin/

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Derechos de autor Gnosis Rivera
Derechos de imagen: Josephine Cardin
Mujer de Espaldas
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