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Vestida para ti.....

Elegí mi vestido de satén.  Tacones, para estar a la altura de los eventos que venían...

Mi pelo lacio le hacía el amor a mis hombros, según algunas mechas se alborotaban con el viento.  La espera era tormentosamente deliciosa.  La espera prometía.

En mis orejas jugaban ingenuos mis pendientes de perlas. Junto al aroma amaderado con el que endulcé mi cuello, hacian un juego sensual y femenino, pensado dulcemente para llamar tu atención.

Mi estómago estaba repleto de mariposas. Todas juntas volaban en círculos. Unas murmuraban de mi espera y otras se reian molestosas... Todas me hacían arder enamorada.

Vestí mis labios con la mejor sonrisa.  Mis manos llenas de caricias. Mi pecho anhelante, palpitante como adolescente... Imaginando el brillo de tu mirada mientras te esperaba.

Las horas pasaban y tú no llegabas. Las notas de madera de mi perfume se mezclaron con la angustia de la expectativa... Las mariposas de mi estómago morían de sed y hambre y el viento ya no mecía los mechones de mi pelo...Las horas pasaban...

...y vestida de amor me quedé... vestida de amor te esperé.


© Derechos de Autor
Gnosis Rivera


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Escribir

Quienes escribimos tenemos el alma hecha de papel, letras, tinta, lápices; todo ello mezclado con sangre, dolor, alegría, sentimiento, recuerdos, sueños, ilusiones... Perfectamente unido en una alquimia sin defecto. A veces quieta y en orden. Otras, produciendo espantosos sismos de angustia y reclamo. El lector no siempre imagina el rastro de gotas que evidencia tal temblor del alma. Ese temblor que supura sal y azúcar. Quizá ni sospecha qué hay tras cada letra, en las esquinas de un párrafo y la muerte que supone el punto y final de un poema.
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Sonrisa mentira

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©Derechos Reservados Gnosis Rivera.-