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Las madres siempre están!

Llegó el mes de mayo, que en mi país da madre por todos lados.  Sin mencionar el hecho de que la publicidad empieza el bombardeo de la compra de regalos desde abril, mayo siempre ha sido un mes muy de las madres.  Recuerdo una ocasión en que mi tio Rodolfo no había comprado aún el regalo de mi abuela Gloria, entonces rápidamente fuimos a una tienda de la Ave. Duarte.  No recuerdo exactamente qué compramos, pero nunca olvidaré la enorme fila para pagar en la caja y lo abarrotada que estaba la tienda.   Solo he recibido un regalo material por el día de las madres, recuerdo que me sorprendí bastante, quizá porque no lo esperaba.  Mi hija sigue siendo mi mejor y mi mayor regalo.

En mi caso, el día de las madres es especial.  Mi mamá dejó este mundo de vivos hace unos años y esa tristecita nunca, nunca se va.  Pero hace tres años (casi cuatro!!) que tengo la suerte de ser madre, entonces ese día lo celebro queriendome comer a besos a mi nena. 

Para las madres idas, es muy usual ir ese día al campo santo y colocar flores a su tumba.  Yo particularmente nunca he podido hacer eso.  Creo que entre el llanto de revivir el recuerdo del momento de su sepultura y la firme convicción de que la osamenta que se esconde en ese triste espacio ya no es mi madre, nunca he podido siquiera acariciar la idea de visitar su tumba.  Es como si olvidara que ella quedó ahí.  Prefiero visitar su memoria cuando pruebo unas riquísimas habichuelas rojas guisadas, o cuando como arroz con fideos.  Ella hacía un arroz con fideos genial!  Si preparo una taza de café con leche y cierro los ojos, de seguro que ella estará a mi lado.  Ella gustaba de una caliente taza de café con leche por las mañanas, la cual disfrutaba mientras se maquillaba, antes de salir.

También se hace presente cuando le digo a mi hija: charlista!  Ella solía decirme así, en vez de decirme charlatana, siempre que le hacía algun chiste de esos mios, bien malos......jajajaja!  Realmente me quedo con ella en muchas formas y momentos, no me quedo con el dolor de su partida, ni el dolor de una tumba fria. La tengo en sus letras, esas que están en sus cartas.  Son su herencia para mi, y así lo serán en su momento para mi nena.  

En fin, es mayo, mes de las madres.  La publicidad debería promocionar menos electrodomésticos y más viajes a Europa y cruceros por el Caribe.  Buenos libros en vez de buenos hornos.  Es más rico regalar experiencias que regalar objetos.

Nos vemos luego!  Aquí les dejo una linda canción de madre, de esas que ya no están.  Disfruten y sean felices! https://www.youtube.com/watch?v=Cgw76FF0i8w



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